Los grandes ecosistemas de emprendimiento los lideran ciudades como San Francisco, Nueva York, Londres o Berlín. Estos hubs de emprendimiento se pelean el podio del mayor número de rondas de inversión (por mes y año), el mayor número de unicornios, el mayor número de eventos de liquidez, etc.

Así pues, replicar estos ecosistemas resulta lógico porque cada uno de ellos ha demostrado ser exitoso. Sin embargo, los ecosistemas en Latinoamérica no deberían buscar copiarlos. Para empezar, las diferentes comunidades de emprendimiento en Latinoamérica todavía están en proceso de encontrar su propia identidad, mientras que esos ecosistemas llevan años, y en algunos más de un siglo perfeccionándose. Por otro lado, estos ecosistemas provienen de países y culturas que no tienen los mismos problemas históricos, políticos, geográficos, sociales y económicos que sí tenemos en esta región del mundo.  

Por todo esto, vale la pena tener una visión más periférica. Una visión abierta que nos permita identificar otros ecosistemas que compartan circunstancias similares a las nuestras, que hayan sido exitosos y de los cuales podamos aprender. Pero aprender no para copiar. Aprender para ver cómo lo construyeron.

Para probar este punto, hice la tarea de averiguar cómo funcionan algunos ecosistemas diferentes a los que acabo de nombrar. Al hacer este estudio identifiqué que son muchos. Sin embargo, por respeto al tiempo de quienes se interesen en este artículo, decidí seleccionar sólo 4 y dividir su explicación en 4 artículos distintos.

El caso de Columbus Ohio

El primer caso del que quiero hablar es el de Ohio. Recientemente Crunchbase news público el caso de este Estado en los Estados Unidos.

Por si acaso, Ohio es un Estado que colinada con Pensilvania, Virginia, Michigan, Kentuky e Indianápolis. Según un censo practicado en 2021 este Estado está habitado por 11.780.017 personas[1]. La mayor representación del PIB lo tiene la industria manufacturera, especialmente productos químicos, acero, alimentos industrializados, muebles y electrodomésticos, vidrio y material impreso. También resulta interesante que más de la mitad de su territorio está constituido por granjas.

Como es que un Estado como Ohio resulta interesante para estudiar entonces?

Pues bien, son varios los aspectos. Sin embargo, los más relevantes son estos tres:

  1. Reconocieron que no son Silicon Valley.

Las diferentes comunidades de emprendimiento de Ohio entendieron que la carrera no está en imitar a Silicon Valley. En Ohio saben que Silicon Valley sólo va a existir uno. No solo porque lleva 100 años desarrollándose sino también porque sus origines responden a circunstancias y necesidades únicas de esa región que no se van a repetir en otro lugar[2].  Por eso, estas comunidades optaron por enfocar sus esfuerzos en desarrollarse alrededor de los nichos de mercado en los que han sido tradicionalmente fuertes.

Aclaro que esta tesis no es solo de las comunidades de Ohio. Basta con revisar las publicaciones y reportes de Startup Genome del 2019 y 2020. Estos reportes concluyen que el futuro de los ecosistemas de emprendimiento radica en una subdivisión de grandes hubs especializados en enfoques diferentes y distribuidos al rededor del mundo[3]. En otras palabras, el mundo va hacia una segmentación de ecosistemas y muy seguramente esa segmentación y localización dependerá en gran medida de tres factores: (i) nichos de mercado; (ii) nivel de desarrollo; y (iii) ventajas competitivas.

  1. Pensaron en el largo plazo.

En Ohio tenían claro que querían desarrollar unas comunidades autóctonas y autosostenibles en el tiempo. Por eso, hicieron los estudios pertinentes para concluir que para alcanzar ese objetivo tenían que resolver dos problemas.

Primero, que una comunidad no se desarrolla de la noche a la mañana. Entonces, para estabilizarla se requiere articular el sistema con diferentes actores, establecer centros de testeo y de innovación e involucrar a la comunidad. En Ohio este proceso fue exitoso pues lograron poner a funcionar sistemáticamente a emprendedores, grandes compañías, universidades y a los gobiernos estatales. Gracias a eso, todos los actores se nutren unos a otros y esto les permite competir en bloque.

Segundo, que para desarrollar sus comunidades era necesario edificar la estrategia sobre dos ejes fundamentales: (i) volumen de negocios andando y (ii) flujo permanente de proyectos. Para resolver este problema en Ohio se dieron cuenta que tenían que atacar la base. Es decir compañías en etapas pre-seed y seed. Aclaro que la comunidad en Ohio no desconoce la relevancia de etapas growth y scale. Lo que pasa es que entendieron que esas dos (pre seed y seed) eran etapas fundamentales para lograr un proyecto a largo plazo.

  1. Entendieron que no todo en la vida es cuestión de venture capital.

Las comunidades de Ohio aceptaron que no todos los emprendimientos en su región tienen la vocación de convertirse en unicornios o de levantar rondas de inversión. Sin embargo, entendieron que esa circunstancia no era motivo para descartar proyectos. Al contrario, saben que negocios no enfocados en escalamiento también tienen la capacidad de salir a flote, aportar dentro del ecosistema y ayudan a la economía de ese Estado.

Así pues, en Ohio les prestan la misma atención a negocios nuevos con y sin base de escalamiento acelerado. Incluso, reconocen que muchos negocios tradicionales sumados son capaces de ofrecer los mismos beneficios a la comunidad. Son fuente de empleo y futuros emprendimientos. De hecho, reconocen que mantener negocios tradicionales es esencial para la estabilidad de su economía. 

  1. Las conclusiones

Estos son pues los tres grandes aciertos de esta comunidad. Los frutos de esta estrategia hoy en día se están viendo; y lo que es aún mejor, es un ecosistema que lleva menos de 20 años. En ese ecosistema conviven compañías de escalamiento y de tipo tradicional. Pero no se excluyen entre ellas. Se ayudan y se nutren unas de las otras.

Así pues, el mensaje que queremos dejar con este primer artículo se puede resumir en tres fases: (i) no deberíamos preocuparnos tanto por hablar del “Silicon Valley de LATAM” porque el camino adecuado no necesariamente es replicar este u otro ecosistema; (ii) cualquiera que sea el camino elegido, el éxito está en fortalecer los nichos de mercado en donde se es fuerte y no crear nichos de mercado en donde nunca hemos competido y en donde otros ya nos llevan mucha ventaja; y (iii) hay que ampliar la atención a todo tipo de compañías, sin importar si son orientadas en tecnología. No importa que no sean unicornios, los negocios tradicionales también aportan a las economías.

Finalmente, un mensaje para los emprendedores. Sigan innovando. No se sientan excluidos si no son un unicornio en potencia. No solo son innovadores quienes diseñan tecnología para ofrecer un canal de ventas. También es innovador un panadero que crea un pan a base de un nuevo ingrediente.

Animo. El camino no tiene que ser tormentoso si se cuenta con aliados adecuados

En el siguiente artículo vamos a hablar de la denominada Startup Nation.

[1] https://www.census.gov/quickfacts/fact/table/OH/PST045221

[2] Para quienes quieran entender los motivos, este video es bastante ilustrativo: https://www.businessinsider.com/silicon-valley-history-technology-industry-animated-timeline-video-2017-5

[3] https://startupgenome.com/all-reports

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