Imagínese emprender un proyecto tecnológico que se proyecta como el siguiente unicornio de
Latinoamérica. Llega el momento de una ronda de inversión y con ella, los dispendiosos due
diligence. Evidentemente el software que soporta el proyecto será uno de los activos más valiosos
de su compañía y por tanto, dentro del listado de documentos que le pedirán sus inversionistas se
encontrará necesariamente el contrato de cesión de derechos de autor del software de su startup.
En ese momento y aunque usted no lo crea, muchos empresarios comienzan una carrera contra el
tiempo para lograr que antes del cierre, todos los desarrolladores, equipo de tecnología y
founders firmen el famoso contrato de cesión de derechos patrimoniales de autor, también
conocido en otros países como PIIA (Propietary Information and Inventions Agreement).

Para que eso no le pase, antes de emprender con sus socios la ejecución de un software o
cualquier tipo de herramienta tecnológica, o de contratar un equipo de tecnología para su
ejecución, asegúrese de que todos los involucrados en el proceso de su conceptualización,
desarrollo y documentación, hayan cedido sus derechos patrimoniales de autor.
Ojo, esto no es solo para cumplir con los requisitos de un due diligence, sino especialmente para
proteger de manera efectiva las creaciones más valiosas de su compañía. Aquí le explicamos
porque es tan importante que usted cuente con una apropiada cesión de los derechos de autor de
su tecnología.

Primero lo primero, ¿Qué es un contrato de cesión de derechos patrimoniales de autor?
Detrás de un software hay varias mentes maestras que se encargan de su desarrollo y codificación.
Aunque una compañía las haya contratado para la ejecución del software, son ellas quienes en un
primer momento serán consideradas como los autores del desarrollo.

Y entonces, si usted es el que conceptualizó la idea del software, da las directrices e instrucciones
para que quede como usted lo quiere, asume todo el riesgo del desarrollo y además está pagando
por éste, ¿por qué terminarían siendo los desarrolladores los autores de su software?
Sencillo, porque así lo establece la ley colombiana, solo las personas físicas pueden ser
consideradas autores, no las empresas, y si el desarrollador no le transfiere por escrito a la
compañía los derechos de autor, es él quien en teoría termina siendo el propietario del desarrollo.
Pero no se preocupe, las empresas a pesar de no ser autoras originarias del software, sí pueden
ser dueñas de todos los derechos patrimoniales de autor, estos son los que le dan el aval a usted
de explotar, vender, licenciar y usar el desarrollo tecnológico con fines económicos.
Entonces, para que el desarrollador deje de ser el propietario del software, debe transferir sus
derechos patrimoniales de autor a la compañía, a través de un documento donde queden las
reglas claras para todos.

Aquí la importancia del contrato de cesión de derechos patrimoniales de autor, ese es el
documento que le transfiere a su compañía la titularidad del software y los derechos de
explotación del mismo.

Si el día de mañana usted se da cuenta que uno de sus socios o trabajadores está haciendo
negocios para comercializar el software de la compañía o lo ha replicado, usted tendrá la
herramienta que le permitirá hacer valer sus derechos e impedir que la tecnología de su empresa
sea utilizada por terceras personas.

Pero ¿Quién debería firmar este documento?

Lo común es pensar que solo los trabajadores o contratistas de la compañía deben firmar el
contrato de cesión de derechos patrimoniales de autor. Muchas veces por la confianza y relación
de amistad que existe entre los founders, se cree que no es necesario hacer acuerdos para ceder
los derechos de autor de la tecnología.

Sin embargo, recuerde: el que no firme el contrato de cesión antes de empezar a trabajar en el
desarrollo, podría terminar siendo también propietario del software, o por lo menos de la parte en
la que participe.

Evite escenarios en los cuales, ante diferencias entre los founders, alguno de ellos decida
emprender un nuevo camino y se lleve consigo la tecnología de la compañía o impida su uso,
indicando que en ningún momento cedió sus derechos de autor (esto ocurre más de lo que usted
imagina).

En todo caso, para determinar quién debe firmar la cesión, debe revisarse para cada caso
particular. No obstante, de manera general, los founders, especialmente el CTO deben firmar este
acuerdo, así como todas las demás personas involucradas en el desarrollo y diseño del software.


¿Hay algo especial que deba tener en cuenta sobre la cesión de derechos patrimoniales de
autor?

Sí, lo más importante es que la cesión quede por escrito. De lo contrario, no hay cesión.
Si tengo un contrato de trabajo o de prestación de servicios con el equipo de desarrollo, el cual
cuenta con una cláusula de cesión de sus derechos de autor ¿por qué debería tener un contrato
de cesión?

En Colombia, cuando existe un contrato de trabajo o de prestación de servicios por escrito para
ejecutar un software, se entiende que por ese solo hecho el trabajador o contratista cedió sus
derechos de autor a favor de la compañía. Sin embargo, hay ciertos aspectos que se deben
especificar para que la cesión se realice de manera correcta.
Es muy común que a muchas de esas cláusulas estándar que se incluyen en los contratos de
trabajo o de prestación de servicios sobre la cesión de derechos de autor les falten puntos clave.

Por lo tanto, no se confíe. Nuestra recomendación siempre será firmar un documento de cesión de
derechos patrimoniales de autor aparte del contrato de trabajo o de prestación de servicios, que
cumpla con los mínimos necesarios para que la cesión se realice correctamente.
Y entonces ¿Cuáles serían los mínimos necesarios para que la cesión se realice correctamente?
Los siguientes son algunos de los temas que usted debe delimitar correctamente:

1. Alcance de la cesión: Es importante que se indique claramente respecto de que creación se
están cediendo los derechos de autor. Para el caso de software lo ideal es incluir un anexo donde
se describa de manera general cual es el software en el que se trabajará, para que sirve y cómo
funciona.
Expresiones generales donde no se delimite la cesión como: “y todas las creaciones que en un
futuro desarrolle el trabajador” no producen ningún efecto.
De igual manera se debe indicar claramente cuáles son las modalidades de uso que podrá dar la
compañía al software: explotación económica, venta, licenciamiento, arrendamiento… Lo que no
quede escrito queda por fuera de la cesión.

2. Tiempo: Se debe indicar que la cesión de los derechos de autor se realiza de manera perpetua o
sin límite temporal, de lo contrario la cesión solo tendrá una duración de cinco (5) años.

3. Territorio: Se debe indicar en que territorio tendrá efecto la cesión o si no se limitará a
Colombia, y el autor podrá usar el software en otros países.
Después de esto, ¿ahora entiende un poco más porque un inversionista se preocupa tanto por que
su empresa cuente con este documento? Claro, el inversionista no quiere que su inversión esté en
riesgo si en el futuro aparece una persona que dice que el desarrollo es de ella y que nunca cedió
sus derechos de autor.

Evite dolores de cabeza desde el comienzo realizando una correcta cesión de la titularidad de su
desarrollo tecnológico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Buscar

Más Post

Compartir

ADD BANNER

La ayuda

que necesitas

para emprender